Hace unas semanas estuve dando una vuelta por el foro de las páginas de nuestra amiga Emiko ( Joy and Freedom ). Me encontré allí con una deliciosa sorpresa : hay una sección de preguntas donde los participantes consignan sus inquietudes sin necesidad de que éstas sean respondidas. O mejor, sabiendo que ese lugar es para preguntas y no para respuestas. Me acordé de un ejercicio que hice hace unos años con un grupo de profesores cuando preparábamos un ejercio de creatividad para el aula. Hicimos una lista de preguntas que, cuando niños, nos habíamos formulado y de las que nunca habíamos tenido respuesta. Por ejemplo : ¿Tendrán pies las cosquillas?
Los invito, en un acto de inocencia, a consignar en esta sección sus preguntas obvias no tan obvias...sean las que sean, con la tranquilidad de que nadie se sentará a buscarles respuesta...
Es un ejercicio que propongo para que haya un lugar más donde podamos sonreir desde el corazón...
Los invito, en un acto de inocencia, a consignar en esta sección sus preguntas obvias no tan obvias...sean las que sean, con la tranquilidad de que nadie se sentará a buscarles respuesta...
Es un ejercicio que propongo para que haya un lugar más donde podamos sonreir desde el corazón...
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